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Rao´s Restaurant, Las Vegas, Vegas Undork

Vegas Uncork’d: La sonrisa de una despedida.

Por: @carlosdragonne

El viaje continuaba. Porque la gente de Vegas Uncork’d se esfuerza en hacer estos días una experiencia para quienes disfrutamos de la gastronomía en todos sus aspectos, por lo que a la tarde siguiente me citaron para una degustación de un menú de Guy Savoy con un maridaje de Champagne Krug en el que los sentidos volvieron a ser trastornados en la mejor de las interpretaciones. Caviar en Tres Colores y Texturas para arrancar, seguido de una Crema de Alcachofa con Trufa Negra y un Brioche Tostado con Mantequilla de Trufa mientras brindábamos con un Krug Vintage 2000 fueron los primeros pasos por el recorrido de este gran chef francés que ha creado escuela y legado no sólo en Las Vegas, sino en sus restaurantes en París, ciudad donde 5 de sus establecimientos siguen en todas las listas de imperdibles de la ciudad de la luz. En medio de pláticas con quienes me tocó compartir mesa, amantes de la gastronomía, reporteros, fotógrafos, comensales privilegiados y la visita del propio Guy Savoy a nuestra mesa, llegó el plato fuerte, una Gallina de Guinea con Langostino sobre una cama de Arroz Basmati que nos sirvieron con una Krug Rose. ¿Cómo explicarles esa conjunción de sabores y explosiones en el paladar creadas por el maridaje? Quizá es este uno de esos momentos en los que agradezco la suerte de poder vivir estas experiencias que quedan fuera del alcance de la más vívida imaginación y que engrandecen el respeto y devoción que siento por los cocineros y el trabajo que realizan para contarnos, a través de platillos, sus historias y sus pasiones, traducidas en obras de arte culinario con interpretaciones varias pero todas ellas en el mismo tenor de gozo y placer que roban las palabras. Por si fuera poco, fanático como soy del Ruibarbo, un postre que tiene a esta raíz como protagonista suena como la idea correcta para cerrar mientras mi copa burbujea con una Krug 2003 que baila en sus tonos dulces a la perfección con el cierre. Guy Savoy logró con esta cena que sonriera y pudiera irme casi flotando a la siguiente cita. Salí al lobby del hotel y, aunque la camioneta estaba ahí esperándonos, decidí caminar un poco para retener los recuerdos de la comida en la mente. Así crucé Las Vegas Boulevard para llegar a LINQ, donde ya había una nueva serie de brindis en espera y que pondría un nuevo significado a la expresión “coctel de altura.

Guy Savoy y Champagne Krug, Vegas Uncork´d, Las Vegas
Guy Savoy y Champagne Krug, Vegas Uncork´d, Las Vegas

El lugar: el High Roller, la famosa rueda de observación que hace eco del Big Eye de Londres, pero bastante más alto que éste último, para disfrutar en las alturas una degustación de coctelería de la mano del Director del Programa de Vinos y Cocteles del hotel LINQ. Ahí, a casi 170 metros de altura, con Las Vegas a nuestros pies para disfrutar la vista, la degustación de tres cocteles distintos se convirtió en una buen preámbulo para casi despedir este evento en su edición 2015. Así, desde las alturas y con los aromas de un tequila de extraordinaria cepa, pude observar la lluvia que caía en la ciudad del pecado. Fue la primera vez que me tocó lloviendo en Las Vegas y parecía destinada a ser una analogía perfecta de la nostalgia de saber que, hasta ese momento, para mi Vegas Uncork’d había terminado. Una lluvia que parecía la antesala de una despedida más y el regreso a la misma dinámica de tachar en el calendario los días para que llegara la edición 2016 que, además, juntará el décimo aniversario de este evento con el 50 aniversario del Caesar’s Palace, lo que ya promete, por simple definición, un evento único en el mundo.

Guy Savoy y Champagne Krug, Vegas Uncork´d, Las Vegas
Guy Savoy y Champagne Krug, Vegas Uncork´d, Las Vegas
Guy Savoy y Champagne Krug, Vegas Uncork´d, Las Vegas
Guy Savoy y Champagne Krug, Vegas Uncork´d, Las Vegas
High Roller, Vegas Uncork´d, Las Vegas
High Roller, Vegas Uncork´d, Las Vegas

Pero había una sorpresa que me esperaba y me despertó con una noticia que confirmaba que mi suerte en Las Vegas no había terminado. Una llamada y una invitación para conocer el nuevo lugar de Caesar’s Palace que, además, resulta uno de mis lugares favoritos de New York. Así que me levanté a una velocidad que quisiera lograr en mi día con día en la ciudad de México y acepté la invitación de Chelsea Ryder y Celena Haas, para lanzarme a Rao’s en donde Frank Pellegrino Jr. nos dio la bienvenida a la segunda sucursal de la mítica trattoria de la Gran Manzana en donde se puede disfrutar de los mismos platillos que han servido por más de 70 años sin cambiar el menú en un lugar que comenzó como salón y que ya pasa del centenario desde que abrió, siempre en manos de la misma familia. Tres generaciones de Pellegrino han atendido el lugar y ahora parte de la familia se mudó a Las Vegas para ofrecer lo que los ha hecho míticos en esa pequeña locación justo cruzando el río Harlem. Little Italy From City to Strip. No hay mejor manera de definir este brunch en el que hicimos un recorrido por uno de los grandes clásicos del lugar original: el Sunday Gravy. Braciola de Res y Puerco, Albóndigas de Rao’s y Salchicha Italiana braseada en una salsa de tomate con receta original preparada en vivo para nuestro deleite. Pero antes de eso, un brindis por el último día con un coctel de Vodka y Toronja con Menta, una Ensalada de Pancetta, Huevo, Hongos y Vinagreta de Champaña, una selección imperdible de Prosciutto y Quesos italianos que podría comer sin descanso. Junto al platillo insignia, un par de guarniciones que hablan de la honestidad con que se vive en Rao’s y de la sencillez de una cocina italiana auténtica pues no podían faltar los Rigattoni con la misma salsa del gravy y Calabazas salteadas con ajo en un aceite de oliva que, invariablemente, me llevó a los recuerdos de mi viaje por Italia, con una evidente e inevitable escala en ese lugar de New York donde conocí primero la cocina de esta familia.

Rao´s Restaurant, Vegas Uncork´d, Las Vegas
Rao´s Restaurant, Vegas Uncork´d, Las Vegas
Rao´s Restaurant, Vegas Uncork´d, Las Vegas
Rao´s Restaurant, Vegas Uncork´d, Las Vegas

Y sí, ahí se terminaba para mi Vegas Uncork’d. Con un plato de Tres Tartas de Primavera –Cereza, Manzana y Limón– en medio de los aromas de mi segunda cocina favorita en el mundo y con la mirada suave de Frank Pellegrino Sr. que nos contaba lo que significa para él el placer de cocinar y seguir una tradición que ha pasado por generaciones y que, espera, siga pasando a las generaciones que aún están en camino. Abracé a Frank Pellegrino Jr. y a su padre a manera de despedida, prometiéndoles una visita en Las Vegas en breve y otra más en New York para volver a platicar, más a fondo en futura ocasión, sobre los secretos para mantener algo vigente durante tanto tiempo. Y entonces, sí, me di a la tarea de regresar al MGM Grand, donde me esperaban mis maletas y un boleto de avión de regreso a la ciudad de México. ¿Caminé? Por supuesto… salí a Las Vegas Boulevard y comencé el camino hacia mi hotel, encontrándome en el camino cualquier cantidad de extravagantes personajes, dignos y típicos de una ciudad como ésta. Pero fue en las fuentes del Hotel Bellagio donde algo llamó mi atención y me detuve para atestiguar una boda oficiada ahí, en la banqueta, con el Bellagio de fondo y las fuentes haciendo su danza icónica. Ahí, en medio de la ciudad del pecado, del exceso y la indulgencia, él tomaba las manos de ella y escuchaba al ministro mientras decía las frases que todos conocemos cuando una boda comienza. Y ahí, frente a frente, con las manos entrelazadas, ella con su vestido blanco dejando a la vista un increíble tatuaje en el brazo izquierdo, él elegantemente con un traje, sonreía sin poder contener la felicidad que le causaba el momento que estaba viviendo. Viéndolos sonreír, agradecí de nuevo a mi ciudad favorita del oeste norteamericano por, de nuevo, sorprenderme y llenarme de gozo. Me quedé un par de minutos y luego retomé mi camino de vuelta al hotel. Y mientras me despedía en silencio de Vegas Uncork’d con la inherente promesa de regresar, como cada año, imagino que mi sonrisa bien podía competir con aquella que parecía destinada a quedarse para siempre ahí, a la orilla de las fuentes, en ese par de desconocidos que estaban viviendo su momento único.

Boda frente a las fuentes del Hotel Bellagio, Las Vegas
Boda frente a las fuentes del Hotel Bellagio, Las Vegas

About Elsie Mendez Enriquez

Yo me llamaría una “comedora profesional”, hedonista y seguidora fiel de Los Sabores de México no solo en nuestro país, también en otros rincones del mundo donde nuestra cocina tiene un espacio. Viajera y trotamundos siempre en busca de sabores, aromas y colores de otras culturas y países, como representante del educado paladar de los mexicanos, y compartirlo en el sitio web y redes sociales, con el afán de conocer mas del mundo de la gastronomía.

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