Inicio Menú Principal Tiramisú de Dulce de Leche: un nuevo clásico

Tiramisú de Dulce de Leche: un nuevo clásico

por Carlos Dragonné

Hay postres que nacen para cerrar cenas especiales, y otros que uno quisiera comer directo del molde, cuchara en mano. Este Tiramisú de Dulce de Leche es ambas cosas: elegante y goloso, familiar y sorprendente. Tiene todo lo que amamos del tiramisú tradicional —cremosidad, capas suaves de bizcocho, un toque de café—, pero con un giro irresistible: la profundidad y dulzura del dulce de leche.

La mezcla del mascarpone con crema batida y una cucharada generosa de dulce de leche logra un relleno suave, sedoso, con una nota acaramelada que se funde con cada bocado. Y lo mejor: es fácil de preparar y queda aún mejor si lo haces con anticipación.

tiramisú de dulce de leche

Un poco de historia del Tiramisú, un clásico en la mesa italiana

El tiramisú es uno de los postres italianos más conocidos en el mundo. Su nombre significa literalmente “levántame el ánimo” o “tírame arriba”, y no es difícil entender por qué: es una combinación perfecta de cremosidad, dulzor, café y textura suave que reconforta al instante.

La historia de su origen ha sido disputada durante años. Se le atribuye a diferentes regiones de Italia —Toscana, Piamonte, Emilia-Romaña—, pero la versión más aceptada ubica su nacimiento en la región de Friuli Venezia Giulia, en la década de 1950, en un restaurante familiar llamado Roma, en la ciudad de Tolmezzo. Ahí surgió el postre tal como lo conocemos: capas de soletas bañadas en café, intercaladas con una crema de yema, azúcar y mascarpone, sin necesidad de horno ni técnicas complicadas. Fue la sencillez lo que lo volvió universal.

tiramisú de dulce de leche

¿Dulce de leche o cajeta?

Aunque a simple vista se parezcan, el dulce de leche y la cajeta no son lo mismo. La principal diferencia está en el tipo de leche: el dulce de leche se elabora con leche de vaca, mientras que la cajeta, un orgullo de la repostería mexicana, se hace con leche de cabra. Esto influye en el sabor, la textura y el color de cada uno.

La cajeta suele tener un color más oscuro, una textura más espesa y un sabor ligeramente más profundo, con notas que recuerdan al caramelo quemado. En cambio, el dulce de leche es más claro, más suave al paladar y con una consistencia más ligera. Ambos son deliciosos, pero no intercambiables si queremos resultados específicos. En esta receta, el dulce de leche aporta esa untuosidad dulce y cremosa que convierte un tiramisú clásico en algo totalmente nuevo.

tiramisú de dulce de leche

Ingredientes para este tiramisú de Dulce de Leche

Primero vamos con la base de queso mascarpone:

  • 6 yemas de huevo
  • ¾ taza de azúcar
  • 1½ tazas de queso mascarpone

Ahora la crema dulce:

  • 1½ tazas de crema para batir (nata para montar)
  • ¼ taza + 2 cucharadas de dulce de leche
  • Una pizca de sal

Para el montaje:

  • 2 paquetes (de 125 g cada uno) de soletas o bizcotelas suaves
  • 2 tazas de espresso o café muy fuerte (frío)

Preparación de este tiramisú de dulce de leche

Comienza mezclando las yemas con el azúcar en un tazón grande. Bate con batidora eléctrica hasta que la mezcla esté espesa, pálida y forme una base cremosa. Agrega el mascarpone y continúa batiendo hasta que la mezcla quede uniforme y suave.

En otro tazón, bate la crema para batir junto con el dulce de leche y la pizca de sal, hasta que se formen picos suaves. La textura debe ser esponjosa, no demasiado firme.

tiramisú de dulce de leche

Ahora junta ambas mezclas para hacer este tiramisú de dulce de leche.

Vierte la crema batida con dulce de leche sobre la mezcla de mascarpone y yemas, e intégrala con movimientos envolventes. Lo que obtendrás será una crema ligera, aireada, con un sabor profundo y dulce que ya se puede comer a cucharadas.

Toca el turno de armar el tiramisú. Sumerge rápidamente cada soleta en el espresso frío, asegurándote de que absorban líquido sin deshacerse. Coloca una capa de soletas en el fondo de un molde rectangular (preferentemente de vidrio o cerámica), luego cubre con una capa generosa de la crema.

Repite el proceso: otra capa de soletas empapadas, otra capa de crema. Alisa la superficie con una espátula y, si quieres, decora con cacao en polvo, virutas de chocolate o una línea más de dulce de leche.

Es momento de enfriar el tiramisú de dulce de leche.

Lleva el tiramisú al refrigerador por al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo de 12 a 24 horas. Con el tiempo, las capas se integran, los sabores se profundizan y el postre toma cuerpo para servirse en porciones limpias.

El tiramisú de dulce de leche lo puedes hacer con un par de días de anticipación

Este Tiramisú de Dulce de Leche es un postre que pide paciencia, pero a cambio te da comodidad: puedes dejarlo hecho con uno o dos días de anticipación y tenerlo listo para lucirte. No lleva licor, así que es apto para toda la familia. Si quieres una versión con café descafeinado o espresso en polvo, también funciona.

Ideal para cenas especiales, reuniones familiares, o simplemente para darte un gusto entre semana, esta versión del tiramisú es ese tipo de postre que desaparece del refrigerador sin que nadie sepa cómo.

No te pierdas de esto

DESCUENTO ESPECIAL
PRE NAVIDEÑO