Por Elsie Méndez @sabormexico
Era mi último día en Sonoma, no era fácil enfrentar el hecho de que este viaje estaba a punto de terminar y que esos días maravillosos en esta exquisita región de California se acabarían en unas horas más. Si, es difícil decirle “hasta luego” a tanta gente que te topas en el camino y que de simples desconocidos pasan a ser parte importante de tu vida por lo que aprendiste de ellos y lo agradable que fue estar en su compañía. Para cerrar este recorrido tenía en mi agenda la visita a The Epicurean Connection de Sheana Davis, quien me regalo su tiempo, su energía vibrante, su alegría y la enseñanza de muchas cosas, entre ellas la elaboración de queso casero. Les cuento.
Sheana Davis es experta en quesos y en la elaboración de los mismos. Con más de 24 años de experiencia, ha sido maestra de todos aquellos amantes del queso y ha compartido sus secretos para la creación de quesos artesanales a través de las experiencias culinarias que ofrece en su empresa The Epicuren Connection. Si bien ella esta basada en Sonoma, realiza muchos talleres y clases por todo el país en importantes hoteles, resorts, bodegas de vinos, tiendas especializadas en queso, granjas, tiendas gourmet y otros establecimientos. Ha sido también merecedora de importantes reconocimientos y primeros por su queso Delice de la Vallee, Crème de Fromage.
¿Por qué habrían de tomar una clase de quesos en Sonoma habiendo tantas otras cosas que hacer? Se podrán preguntar, pues es fácil, con ella no solo uno aprende a elaborar un queso estilo ricotta que hecho en casa resulta muy sencillo y divertido, también aprende de como agregarle otros sabores a través de finas hierbas, y rompe con el mito de que hacer queso es muy complicado para mostrarnos que al realizarlo en casa podremos disfrutar de muchos platillos que llevarán como toque especial el haber hecho nosotros mismos uno de los ingredientes.
Esa hermosa tarde de finales de verano entre a su tienda imaginando que esa mujer que iba de un lado a otro era Sheana, me presenté con ella y me invito a sentarme y relajarme mientras terminaba de atender a unos clientes. Mientras recorría con la mirada el lugar, en la mano ya tenía una copa de fresco vino blanco de una bodega de Sonoma, así es como recibe a sus clientes.






Salí de ahí feliz y hasta con itacate (boxluch) para el camino de regreso a San Francisco, queso fresco, cervezas artesanales, un delicioso sandwich y la alegría de saber que llevaba hasta mi casa no solo bellos recuerdos, también enseñanzas y ricas recetas que podría compartir con mis seres queridos con quienes continuaría mi viaje por Sonoma.
Para mayor información visiten www.theepicureanconnection.com y para programar una clase contacten a Sheana Davis en sheana@vom.com







