En Sabores de México y el Mundo hemos compartido recetas con inspiración libanesa que van desde un Baba Ganoush hasta el aromático Mast-o Khiar. Pero no podíamos seguir sin darte una receta que lo une todo: el Pan Pita o Pan Árabe. Porque por más buenos que sean los dips o guisados, si no tienes el pan adecuado para acompañarlos, algo falta. Y no hay pan más versátil, sencillo y satisfactorio que este.

Lo hicimos un domingo. Queríamos llenar la mesa de esos sabores frescos, perfumados y reconfortantes de Medio Oriente. Y sí, podíamos haber comprado el pan ya hecho, pero hay algo profundamente reconfortante en ver cómo se infla ese disco delgado sobre el comal o dentro del horno, formando su clásica “bolsita” lista para ser rellenada, mordida, o simplemente partida y sumergida en yogurt, hummus o lo que tengas enfrente.
El pan árabe es un pan milenario con historia
El pan árabe no es una moda. Es un pan con raíces prehistóricas, originario del Cercano Oriente. De hecho, se han encontrado evidencias de algo muy parecido a este pan desde hace unos 14,500 años, cuando pueblos como los Natufianos —en lo que hoy es Jordania— ya hacían pan plano con cereales silvestres.

Durante el periodo neolítico, en la media luna fértil, se domesticaron el trigo y la cebada. Para hace unos 4,000 años, el pan árabe o pan pita ya era parte fundamental de culturas como la babilónica. Se cocía en hornos de barro como el tinûru, antecesor del tandoor indio o del taboon palestino, y se comía en múltiples versiones. Aunque el famoso pan con “bolsillo de vapor” que hoy conocemos como pita apareció mucho después, sus antepasados han estado presentes desde los primeros pasos de la civilización.
El pita moderno, que se infla con el calor y se abre fácilmente para rellenar, no aparece en los textos antiguos ni en los recetarios árabes medievales. Según historiadores como Charles Perry y Gil Marks, esta versión con “pocket” probablemente surgió como una evolución más reciente… pero con alma milenaria.

Ingredientes para hacer el Pan Pita en casa:
- 1 taza de agua tibia
- 2 cucharaditas de levadura seca activa
- ½ cucharadita de azúcar
- 3 tazas de harina de trigo (puedes usar mitad harina blanca, mitad integral)
- 1 a 2 cucharaditas de sal kosher
- 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen (más un poco extra para engrasar el bowl)
Preparación del pan pita paso a paso:
Primero, activamos la levadura. En un tazón grande mezclamos el agua tibia con la levadura y el azúcar. Agregamos media taza de harina y mezclamos bien hasta obtener una masa ligera. Dejamos reposar sin cubrir, en un lugar cálido por unos 15 minutos. Queremos que burbujee.

Agregamos la sal, el aceite de oliva y casi toda la harina restante (dejamos media taza para después). Mezclamos hasta obtener una masa pegajosa y desordenada. Espolvoreamos un poco de harina y amasamos dentro del mismo tazón por un minuto para integrar todos los pedacitos.
Luego, amasamos en una superficie enharinada por un par de minutos hasta que la masa esté suave. La dejamos descansar 10 minutos, y luego amasamos un par de minutos más. Queremos una masa ligeramente húmeda pero manejable.
En el mismo tazón (ya limpio y ligeramente aceitado), colocamos la masa. La giramos un par de veces para cubrirla con el aceite. Cubrimos con plástico y un paño de cocina y dejamos reposar en un lugar cálido por una hora o hasta que doble su tamaño.

Cuando ya esté lista, la colocamos sobre una superficie limpia y la dividimos en 7 u 8 bolitas iguales. Las dejamos descansar unos 10 minutos cubiertas con un paño.
Con un rodillo, estiramos cada bolita hasta formar un círculo de unos 20 cm de diámetro y ½ cm de grosor. No olvides levantar y girar la masa para evitar que se pegue.
Opción 1: Hacer este pan pita en horno.
Precalentamos el horno a 475°F (245°C) y colocamos una bandeja de hornear o sartén de hierro dentro para que se caliente. Colocamos las piezas de pan (de dos en dos) directamente sobre la bandeja caliente y horneamos 2 minutos de un lado. Volteamos con pinzas y horneamos 1 minuto más del otro lado. Retiramos y cubrimos con un paño limpio.

Opción 2: Cocinar en sartén sobre la estufa.
Calentamos una sartén de hierro a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente, la engrasamos ligeramente con aceite de oliva. Colocamos un pan y lo cocinamos 30 segundos hasta que se formen burbujas. Le damos vuelta y cocinamos 1 a 2 minutos hasta que se dore. Volteamos de nuevo y cocinamos otros 1 o 2 minutos hasta que se infle por completo. Retiramos y cubrimos.
Ahora sí, tienen todo para una mesa de antojos de medio oriente.
Este pan pita casero es el compañero perfecto para nuestras recetas como el Baba Ganoush, el Mast-o Khiar o simplemente para acompañar hummus, wraps o kebabs.
Y lo mejor es que, al hacerlo tú mismo, conectas con una tradición que ha estado presente desde hace milenios. Amasar y ver cómo se infla no solo es delicioso… es casi terapéutico.