Por Sommelier Marcos Flores
¿Qué opinas cuando te encuentras a una mujer en un restaurante o una tienda especializada eligiendo algún vino? Quizá de inmediato pienses en qué tan grande ha sido la evolución de su papel en este ámbito; tan sólo hay que remontarse a los griegos y romanos para entender por qué hablamos de cambios ya en aquel entonces, a pesar de la democratización del consumo de vino, estaba mal visto e incluso prohibido que lo tomasen las mujeres. En las comedias griegas y romanas las mujeres eran a menudo representadas borrachas y más susceptibles a entregarse a diversos vicios bajo la influencia del alcohol. Las mujeres también eran célebres participantes del culto a Baco, prohibido por el senado romano en 186 A.C. por impropio; incluso los maridos tenían permiso legal para matar a sus esposas o divorciarse de ellas.




Por todo esto me atrevo a decirles a todas las mujeres que no teman en acudir al super y seleccionar una botella de vino de la DOCa Rioja, que como ya hemos mencionado, es garantía de calidad.
Aquí algunas sugerencias:
Si eres nueva en el consumo, seguramente un vino joven ira perfecto con tu paladar, debido a que su perfil es de menor estructura, menos complejo y más fácil de entender, sin que esto delimite su calidad. Si deseas algo que te haga meditar un poco sobre sabores y aromas, podríamos hablar de un vino de Crianza, el cual tiene 12 meses en barrica y 12 meses en botella.
Así es, entre más tiempo tenga de vida un vino, mayor será su estructura y vitalidad. En un vino joven hablamos sobre la perfecta juventud; en la Crianza, de un estado de madurez; en un Reserva, cuando uno se encuentra en la etapa más plena de la vida; y en un Gran Reserva, cuando toda la sabiduría puede ser probada sin ningún tipo de limite.

