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Frena el desperdicio de comida desde tu cocina

por Carlos Dragonné

¿Te imaginas tirar a la basura una de cada tres tortillas, huevos o litros de leche que llegan a México? Eso es, más o menos, lo que pasa cada año: se pierden en el desperdicio de comida cerca de 20.4 millones de toneladas de alimentos. Y buena parte no se queda en el campo ni en el súper: se va desde nuestras propias cocinas.

Este 29 de septiembre fue el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. Buen pretexto para revisar el refri, entender el problema y, sobre todo, saber qué hacer.

desperdicio

El problema, en números

Antes de los consejos, dimensionemos. Estas son las cifras clave del desperdicio de comida, cada una con su fuente para que puedas revisarla:

Dato

Cifra

Fuente

Alimentos que se pierden o desperdician en México al año

20.4 millones de toneladas (34.5% de lo disponible para consumo)

Banco Mundial, 2017

Costo económico de esa pérdida

491 mil millones de pesos al año (2.5% del PIB)

Banco Mundial, 2017

Agua que se va con esa comida

40 billones de litros al año

Banco Mundial, 2017

Personas que podrían alimentarse con lo perdido

7.4 millones de mexicanos

Banco Mundial, 2017

Personas en México con carencia de acceso a alimentación nutritiva y de calidad

18.8 millones (14.4% de la población, 2024)

INEGI, 2025

Desperdicio en hogares por persona en México

94 kg al año

PNUMA vía Amexi

Comida desperdiciada en el mundo (2022)

1,050 millones de toneladas; 60% en hogares

PNUMA, 2024

Emisiones de gases de efecto invernadero ligadas a comida perdida y desperdiciada

8 a 10% del total mundial, unas 5 veces lo que emite la aviación

PNUMA, 2024

Personas con hambre en el mundo (2024)

673 millones (8.2% de la población)

FAO, SOFI 2025

¿Lo ves? Con lo que tiramos en México alcanzaría para darle de comer a casi 4 de cada 10 personas que hoy no tienen acceso suficiente a comida de calidad. Y cada kilo desperdiciado arrastra agua, energía, trabajo y dinero.

En la Ciudad de México el tema se siente de cerca. Según el maestro Jorge Alberto Pérez Rosas, académico del Colegio de Gastronomía de la Universidad del Claustro de Sor Juana, en la capital se tiran poco más de 964 toneladas de comida al día: unos 30 millones de kilos al mes.

desperdicio de comida

¿Dónde está el desperdicio de comida?

Aquí conviene separar dos palabras que solemos usar igual:

  • Pérdida: ocurre al inicio de la cadena. Cosechas que no se levantan, fallas de transporte, falta de refrigeración. Según Pérez Rosas, en México 9.3% de los productos agrícolas se pierde antes de llegar a los centros de abasto.
  • Desperdicio: ocurre al final. Es comida en perfecto estado que se tira en mercados, restaurantes y casas.

La Central de Abasto de la CDMX es un buen ejemplo de lo que pasa en medio: generó alrededor de 428 toneladas de residuos de comida al día en 2022 (bajó desde 565). La mayoría son frutas y verduras que todavía podrían aprovecharse.

Y luego estamos nosotros. A nivel mundial, 60% del desperdicio ocurre en los hogares, por encima de restaurantes (28%) y comercios (12%). Dicho de otro modo: la parte que más podemos cambiar es la que está en nuestras manos.

Lo que más tiramos en México

El estudio del Banco Mundial encontró que los alimentos más desperdiciados no son exóticos: son los de todos los días. Leche, tortillas, pan blanco, huevo y jitomate encabezan la lista. ¿Sabes qué tienen en común? Todos tienen salvación en la cocina mexicana, como verás más abajo.

En tu cocina: 8 hábitos que sí funcionan contra el desperdicio de comida

No necesitas cambiar tu vida. Necesitas unos cuantos hábitos bien puestos:

  1. Haz menú antes de ir al mercado. Planea las comidas de la semana y compra solo lo que vas a cocinar. Es la recomendación número uno de Pérez Rosas.
  2. Revisa refri y alacena antes de salir. Tomarle foto al refri toma 5 segundos y evita comprar otro kilo de jitomate cuando ya tienes uno.
  3. Primero lo que entró primero. Al acomodar el mandado, lo nuevo va atrás y lo que ya tenías, adelante. Así nada se esconde hasta echarse a perder.
  4. Aprende a leer las fechas. La fecha de caducidad marca el límite de seguridad. La de consumo preferente solo indica cuándo el producto está en su mejor calidad. Un yogur o unas galletas pasadas de consumo preferente suelen estar bien: confía en tus sentidos.
  5. Haz del congelador tu aliado. Tortillas, pan, chiles, caldos, frijoles cocidos, plátano maduro para licuados. Porciona antes de congelar y etiqueta con la fecha.
  6. Rescata la fruta y verdura “fea”. Si tiene un golpe, quita esa parte y aprovecha el resto. En el mercado, pregunta por la fruta de remate: sirve perfecto para aguas frescas, mermeladas o salsas.
  7. Compra local y de temporada. Recorre menos kilómetros, dura más en tu casa y apoyas a quien la cultiva. Pérez Rosas también sugiere preferir alimentos con menor huella hídrica.
  8. Sirve porciones realistas. Es mejor repetir plato que raspar sobras al bote. Y si comes fuera, pídelo para llevar sin pena.

¿Te sobró algo y no sabes qué hacer? El académico lo dice claro: hoy cualquier asistente de inteligencia artificial te da ideas con solo decirle qué tienes en el refri. Aunque, honestamente, la cocina mexicana lleva siglos resolviéndolo.

La cocina mexicana ya sabía aprovechar

Antes de que existiera la palabra “sostenibilidad”, nuestras abuelas ya practicaban la cocina de aprovechamiento. Muchos platillos clásicos nacieron justo para no tirar nada. Aquí una guía rápida con los alimentos que más desperdiciamos:

Si te sobró…

Conviértelo en…

Tortillas duras

Chilaquiles, totopos al horno, sopa de tortilla, migas, enchiladas

Pan duro (bolillo, telera)

Capirotada, pan molido para empanizar, budín, torrejas

Leche por caducar

Arroz con leche, atole, natillas, flan, cajeta casera

Huevo

Huevos a la mexicana con lo que haya en el refri, tortitas de verdura, frittata

Jitomate maduro o golpeado

Salsa roja asada, caldillo de jitomate, base para arroz rojo o sopa de fideo

Frijoles de la olla

Refritos, enfrijoladas, sopa tarasca, molletes

Arroz del día anterior

Tortitas de arroz, arroz frito con verduras, relleno de chiles

Cáscaras y tallos de verdura

Caldo casero: congela los recortes en una bolsa y cuando se llene, a la olla

Fruta muy madura

Agua fresca, licuado, mermelada, pan de plátano

Tip de cocina: las tortillas del día anterior hacen mejores chilaquiles que las frescas. Absorben la salsa sin deshacerse. O sea, no es sobra: es ingrediente.

desperdicio de comida

Cuando ya no se puede comer: transforma el desperdicio de comida en composta

Hay comida que ya no tiene rescate: cáscaras, huesos de aguacate, posos de café, hojas marchitas. Ahí el objetivo cambia. Ya no es comerla, es cerrar el ciclo y evitar que termine en un relleno sanitario, donde se pudre sin oxígeno y genera metano.

Composta en casa, paso a paso

  1. Consigue un contenedor con tapa y ventilación. Una cubeta de 20 litros con agujeros funciona para empezar. Si vives en departamento, la vermicomposta (con lombrices) no huele si la cuidas bien.
  2. Alterna “verdes” y “cafés”. Verdes: cáscaras de fruta y verdura, posos de café, bolsitas de té sin grapa. Cafés: hojas secas, cartón sin tinta, aserrín. Una buena regla es cubrir cada capa de verdes con una de cafés.
  3. Evita carne, lácteos, aceite y huesos. Atraen plagas y huelen mal en una composta casera.
  4. Cuida la humedad. Debe sentirse como una esponja exprimida. Si está seca, agrega agua; si escurre, más material seco.
  5. Remueve una vez por semana. El oxígeno acelera el proceso. En 2 a 4 meses tendrás tierra oscura y con olor a bosque, lista para tus macetas.
desperdicio de comida

¿No tienes espacio? Lleva el desperdicio de comida a lugares donde los aprovechen

En la CDMX hay proyectos que reciben o recolectan residuos orgánicos. Algunos de los más conocidos son:

Lugar

Dónde

Cómo funciona

Huerto Roma Verde

Jalapa 234, Roma Sur

Te registras, recibes cubetas y aserrín; también hay recolección con costo

The Green Corner

Varias sucursales

Llevas tus orgánicos en bolsa, sin plásticos ni líquidos; gratis

Hagamos Composta Juntos

Roma; recolecta en buena parte de la CDMX

Registro por Instagram y recolección semanal o quincenal con costo

Rescate de Barrancas

Santa Fe

Contenedores para depositar restos de comida; gratis

Costos y horarios cambian seguido: confirma en sus redes antes de ir. Y aunque no compostes, separa tus residuos en orgánicos e inorgánicos: es obligatorio en la CDMX y facilita que los orgánicos se aprovechen.

Bonus para tu cocina: el aceite usado nunca va a la tarja. Guárdalo en una botella y llévalo al Mercado de Trueque de la Sedema, donde lo cambias (junto con PET, vidrio o latas) por productos de huerto. Próximas fechas: 11 de octubre en el Parque Ecológico de Xochimilco, 8 de noviembre en el Bosque de San Juan de Aragón y 13 de diciembre en el Parque Tezozómoc, de 8:00 a 13:00 h.

Dona, rescata, súmate

La comida que sobra en la cadena puede llegar a una mesa que la necesita. Para eso existen los bancos de alimentos, y tú puedes ser parte:

  • Red de Bancos de Alimentos de México (Red BAMX): reúne 59 bancos en todo el país y atiende a más de 2 millones de personas cada mes. En 2025 distribuyó más de 204 mil toneladas de alimentos. Puedes donar alimentos o dinero: con 300 pesos se arma un paquete para 4 personas. Teléfono: 800 0102 622.
  • Alimento Para Todos: banco de alimentos de la Ciudad de México que rescata excedentes de supermercados y de la Central de Abasto. Recibe donativos y tiene programas de voluntariado.
  • Tu banco local: busca en el directorio de la Red BAMX el que te queda más cerca. Casi todos necesitan manos para clasificar y empacar, sobre todo en temporada de colectas.

Apps para rescatar comida (y ahorrar)

Cheaf conecta restaurantes, panaderías y supermercados con excedentes del día con gente que quiere comprarlos con hasta 70% de descuento. Reservas un paquete sorpresa en la app y lo recoges en tienda. Comes rico, pagas menos y esa comida no termina en la basura.

desperdicio de comida

Si tienes un negocio de comida lucha contra el desperdicio.

Desde abril de 2024, la Ley General de la Alimentación Adecuada y Sostenible dedica un capítulo a la pérdida y el desperdicio, y pide a los establecimientos no tirar comida que todavía es apta para consumo. Un banco de alimentos puede ayudarte a canalizar tus excedentes de forma segura.

Las escuelas de cocina también se mueven

En El Claustro, estudiantes de séptimo semestre de Gastronomía trabajan desde el laboratorio Zéfiro Lab con Alimento Para Todos y la comunidad Apoyo Alimenticio Ramos Millán. Analizan cuánta comida de supermercados y de la Central de Abasto se puede rescatar y qué necesitan de verdad las familias. “Como gastrónomos, nuestra responsabilidad va más allá de cocinar”, dice Pérez Rosas.

Empieza hoy, empieza en tu cocina

La meta de Naciones Unidas es reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para 2030. Suena a tarea de gobiernos y empresas, pero el 60% del problema está en las casas. Ahí es donde tú tienes el control.

“Cada alimento que se desperdicia también representa agua, energía, horas de trabajo, recursos económicos y oportunidades que se desechan a un bote de basura”, recuerda Pérez Rosas.

Así que no solamente el 29 de septiembre, sino todos los días busca hacer haz algo concreto:

  • Revisa tu refri y cocina hoy con lo que está por echarse a perder.
  • Arma el menú de la semana antes de ir al mercado.
  • Separa tus orgánicos o busca dónde compostarlos.
  • Dona o hazte voluntario en un banco de alimentos.

¿Cuál es tu receta favorita para aprovechar sobras? Cuéntanosla: seguro alguien más la necesita.

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