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Solange Muris y Benito Molina

Cocinando Semillas de Esperanza, Labor social de cocineros mexicanos

Por Adalberto R. Lanz

En la medida en que muchos de los grandes cocineros mexicanos han cosechado éxitos, su notoriedad como figuras publicas ha ido en aumento. Varios de los chefs se han convertido en protagonistas de programas de televisión y radio. Algunos de ellos son estrellas de las redes sociales y muchos han dedicado parte de su trabajo a la investigación y divulgación de la gastronomía que en la última década ha ensalzado a niveles insospechados el nombre de México en la culinaria mundial.

Para cualquier figura pública que se debe, aparte de sus méritos propios, a la lealtad de sus seguidores y en este caso a sus comensales, aprendices, lectores, espectadores o escuchas, existe una responsabilidad de participar en labores que de alguna manera, permitan conocer a la persona detrás de la figura. Las faenas altruistas por parte de afamados cocineros son oportunidades ideales para mostrar que aparte del talento al frente de los fogones, hay una persona que participa y se preocupa por la mejora de su entorno social.

Hace unos días, en la Superior de Gastronomía (Condesa) de la Ciudad de México, se llevaron a cabo las Jornadas Gastronómicas, bajo el nombre de Cocinando Semillas de Esperanza. Durante una semana, varios de los mejores cocineros de este país se dieron cita para realizar demostraciones públicas de su talento.

En la última semana de febrero, maestros como Enrique Olvera, Benito y Solange, Aquiles Chávez y Daniel Ovadía, visitaron la universidad gastronómica para brindar a los varios cientos de espectadores, amenas conferencias, largas charlas y preparar al momento algunos de sus platillos insignias.

De lunes a viernes, en distintos horarios, por el auditorio de la Superior de Gastronomía, se presentaron entre otros, Patricia Quintana, José Ramón Castillo, Zahie Tellez y Manuel Reyes. La convivencia de estos talentos con estudiantes, maestros y público en general no solo fue una actividad de retroalimentación entre los apasionados por el buen gusto. La entrada a cada una de las quince presentaciones tuvo un costo de $300 por persona y las ganancias se destinaron íntegramente al Programa de Educadores Integrales: Semillas de Esperanza (Institución de Asistencia Privada –I.A.P-), cuyo objetivo es promover el conocimiento y la vivencia de los valores en las personas y comunidades para fomentar su desarrollo integral en los ámbitos personales, familiares, laborales y sociales. Los fondos recabados gracias a los cocineros que obsequiaron su tiempo y conocimientos se distribuyeron para que Semillas de Esperanza pueda financiar actividades educativas en los 28 estados de la república en los que tiene presencia.

Algunas de estas actividades incluyen la impartición de cursos, en diversas comunidades, a personas de todas las edades, con temáticas de integración familiar, mejoras de condiciones laborales y sociales. Los voluntarios que participan con Semillas de Esperanza, aparte de llevar a cabo los cursos, levantan encuestas, llevan medicamentos a las comunidades y capacitan personal para las mejoras de la calidad de vida en colonias urbanas y rurales marginadas,  de buena parte de México.BX2_3647

La celebración de Cocinando Semillas de Esperanza en este 2013 fue todo un éxito y sin duda siembra un precedente que repercutirá tanto en expositores como en un público que cada vez se interesa en tener mayor participación en actividades que aporten un poco a quienes lo necesitan. Con los logros de estas jornadas queda probada la nobleza de la alta gastronomía mexicana y la importancia que tiene como parte del tejido social y cultural de México. Hacemos votos porque se lleven a cabo más de estas actividades a favor de las futuras generaciones de mexicanos.

Al finalizar el evento tuvimos la oportunidad de platicar con Benito y Solange, quienes nos comentaron:

“Nos enteramos de la labor que lleva a cabo Semillas de Esperanza y de inmediato aceptamos participar. Cuando nos contaron con detalle acerca de algunas de sus actividades, se nos despejó cualquier duda. Tenemos una agenda muy apretada y no fue fácil coordinarnos, pero estamos convencidos de que los cocineros que hemos logrado llegar hasta el punto en que nuestro trabajo es reconocido por miles de personas, tenemos la obligación de retribuir, al menos con una pequeña semilla, a las comunidades más necesitadas de nuestro país”.

“Si nuestro trabajo, nuestras experiencias y nuestro tiempo se pueden transformar en recursos que beneficien a niños y jóvenes de comunidades marginadas, vamos a darlo con muchísimo gusto”.

“Nos ha costado muchísimo esfuerzo sacar adelante nuestros proyectos. En México no es fácil hacerse notar y que la gente reconozca tu aportación a la cultura gastronómica, sin embargo creemos que poco a poco hemos avanzado hasta un punto en el que no podemos hacer otra cosa que no sea dar el 200%. Queremos trabajar muy duro por nuestra familia, por nuestra comunidad y por el país que hoy nos da de comer. Esta experiencia nos ha dado una gran satisfacción y estamos seguros que todos nuestros amigos cocineros se sienten igual de complacidos. Vamos, como dice Aquiles, “a darle que es mole de olla”.

About Sabores de México

Celebrando el gusto por el buen comer, beber y viajar. Siempre en busca de aromas, sabores y colores en todos los rincones del mundo. Amantes de las cosas buenas de la vida.

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2 comments

  1. Rigoberto Vazquez

    Es espectacular como Mexico a cresido en la ultima decada anibel mundia pero me gustaria que alguien sacara revistas mensuasles para New York saludos

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