Inicio Menú PrincipalCintas de Calabacita con Camarones: una forma diferente de comer calabacitas

Cintas de Calabacita con Camarones: una forma diferente de comer calabacitas

por Elsie Mendez Enriquez

¿Calabacita cruda? Así se convierte en la base de un plato con camarones, jengibre y soya

Cuando hace calor, pocas cosas se antojan menos que encender la estufa. Y justamente para esos días vale la pena guardar esta receta de Cintas de Calabacita con Camarones, Jengibre y Soya: fresca, crujiente, ligeramente picante y con una salsa que consigue muchísimo sabor utilizando apenas unos cuantos ingredientes.

Lo mejor es que realmente no tenemos que cocinar nada. Utilizamos camarones previamente cocidos y transformamos unas calabacitas frescas en largas cintas con ayuda de un simple pelador de verduras. Después mezclamos limón, salsa de soya, jengibre, ajo y aceite de oliva para preparar un aderezo que funciona también como marinada rápida para los camarones.

Terminamos con cacahuates y menta fresca. Parece una combinación sencilla, pero tiene todo lo que buscamos en un buen plato: acidez, salinidad, un poco de picante, textura crujiente, frescura y suficiente proteína para convertirlo en una comida ligera.

Cintas de calabacita con camarones: una alternativa fresca a los noodles

Durante los últimos años se volvió muy popular convertir vegetales en sustitutos de pasta utilizando espiralizadores. Así aparecieron los famosos zoodles, palabra formada a partir de zucchini y noodles.

Pero en esta receta no necesitamos ningún aparato especial.

En lugar de hacer espaguetis, vamos a utilizar un pelador de verduras para cortar las calabacitas en cintas largas y delgadas. El resultado recuerda a una pasta ancha, pero conserva toda la textura fresca y crujiente de la calabacita cruda.

Y eso es importante: no estamos intentando convencer a nadie de que una calabacita sabe igual que un plato de pasta. Son cosas diferentes.

Lo interesante de esta técnica es utilizar al vegetal por lo que es. La calabacita tiene un sabor delicado que absorbe muy bien el aderezo y, cuando la cortamos finamente, conseguimos una textura particularmente agradable sin necesidad de cocinarla.

Tazón de Cintas de calabacita con camarones, cacahuates y menta.

¿Se puede comer la calabacita cruda?

Sí. La calabacita puede consumirse cruda y esta receta aprovecha precisamente su textura fresca.

Para obtener un buen resultado necesitamos elegir piezas firmes, frescas y preferentemente medianas. Las calabacitas demasiado grandes suelen desarrollar semillas más prominentes y una zona central con mayor cantidad de agua.

Por eso el procedimiento original indica que, al hacer las cintas, dejemos atrás la parte donde aparecen las semillas grandes.

Antes de cortarlas debemos lavarlas perfectamente. No es necesario retirar la piel, que además nos ayuda a conseguir bonitas líneas verdes alrededor de las cintas.

Camarones cocidos: el atajo que convierte esta receta en una comida de minutos

La otra clave para que esta receta sea realmente rápida está en utilizar camarones grandes previamente cocidos.

Podemos comprarlos ya cocidos o utilizar camarones que hayamos cocinado previamente y mantenido correctamente refrigerados. Lo importante es que estén listos para comer, porque esta preparación no incluye ningún proceso posterior de cocción.

Esto también significa que debemos evitar marinarlos durante demasiado tiempo.

El jugo de limón es ácido y puede ir modificando la textura exterior del camarón. Aquí solamente queremos dejarlos unos 10 minutos en el aderezo para que tomen sabor.

Cintas de calabacita con camarones, jengibre, soya, cacahuates y menta fresca.

Receta de Cintas de Calabacita con Camarones, Jengibre y Soya

Ingredientes

Para el aderezo de jengibre y soya

  • 15 ml de jugo de limón recién exprimido

  • 15 ml de salsa de soya reducida en sodio

  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado

  • 1 diente de ajo pequeño, rallado

  • 1 pizca de hojuelas de chile seco, más un poco para terminar

  • 45 ml de aceite de oliva extra virgen

Para las cintas de calabacita y camarones

  • 450 g de camarones grandes cocidos, pelados y limpios

  • 2 calabacitas medianas, aproximadamente 680 g en total

  • 35 g de cacahuates sin sal, picados

  • ¼ de taza de hojas de menta fresca, picadas

Cómo preparar Cintas de Calabacita con Camarones, Jengibre y Soya

Comenzamos preparando el aderezo. En un recipiente grande colocamos el jugo de limón, la salsa de soya, el jengibre fresco rallado, el ajo y una pizca de hojuelas de chile seco.

Batimos para integrar y, sin dejar de mover, incorporamos poco a poco el aceite de oliva extra virgen. Continuamos batiendo hasta conseguir un aderezo uniforme.

Tomamos aproximadamente una cucharada de esta mezcla y la colocamos en otro recipiente mediano.

Agregamos los camarones previamente cocidos y mezclamos suavemente hasta cubrirlos con el aderezo. Los dejamos reposar durante 10 minutos mientras continuamos con las calabacitas.

Lavamos y secamos perfectamente las calabacitas. Con ayuda de un pelador de verduras comenzamos a cortar tiras largas de arriba hacia abajo, girando la pieza conforme avanzamos.

Continuamos hasta llegar a la zona central donde encontremos semillas grandes. Esa parte la reservamos para utilizarla después en una sopa, un caldo, huevos revueltos o alguna otra preparación. No tenemos que desperdiciarla.

Agregamos las cintas de calabacita al recipiente grande donde dejamos el resto del aderezo y mezclamos cuidadosamente para cubrirlas sin romperlas.

Distribuimos las cintas entre cuatro platos o tazones.

Acomodamos encima los camarones marinados y terminamos con los cacahuates picados y la menta fresca.

Finalmente, recuperamos cualquier cantidad de aderezo que haya quedado en el fondo de los recipientes y la distribuimos sobre los platos.

Si queremos un poco más de picante, agregamos algunas hojuelas adicionales de chile seco justo antes de servir.

El secreto para hacer cintas de calabacita sin espiralizador

No necesitamos comprar otro utensilio para preparar esta receta.

Un pelador de verduras funciona perfectamente. Colocamos la calabacita sobre una tabla y deslizamos el pelador a lo largo para obtener tiras delgadas.

Después de cada pocas tiras giramos ligeramente la calabacita y continuamos.

Cuando lleguemos al centro más suave y con semillas grandes, nos detenemos.

Otra opción es utilizar una mandolina, siempre trabajando con mucha precaución. Si tenemos un espiralizador y preferimos verdaderos noodles o espaguetis de calabacita, también podemos utilizarlo, aunque la textura y presentación serán ligeramente diferentes a las de la receta original.

Consejos de experto para que las calabacitas no suelten demasiada agua

Este es probablemente el punto más importante de toda la receta.

La calabacita contiene muchísima agua y comenzará a liberarla después de entrar en contacto con la sal de la salsa de soya.

Por eso recomendamos mezclar las cintas con el aderezo poco antes de servir.

También debemos secar perfectamente las calabacitas después de lavarlas.

Y hay algo que no recomiendo hacer: salar previamente las cintas. En otras recetas se utiliza esta técnica precisamente para extraer humedad, pero aquí queremos conservarlas frescas, firmes y crujientes.

¿Qué camarones debemos utilizar?

El original utiliza camarones grandes de aproximadamente 31 a 40 piezas por libra, una clasificación comercial que indica su tamaño.

Para simplificar la compra en México, busquemos simplemente camarón grande cocido.

Puede ser fresco o congelado, siempre que haya sido previamente cocido y esté listo para consumo. Si utilizamos camarón congelado, debemos descongelarlo completamente en refrigeración y secarlo antes de mezclarlo con el aderezo.

No recomiendo agregarlo todavía congelado o con exceso de agua porque diluirá considerablemente la salsa.

¿Puedo utilizar camarón crudo?

Sí, pero entonces deja de ser una receta sin cocción.

Debemos cocinar completamente los camarones antes de incorporarlos. Podemos hervirlos brevemente, cocerlos al vapor o saltearlos y después dejarlos enfriar.

El jugo de limón de esta receta no sustituye la cocción del camarón crudo.

¿Qué podemos utilizar en lugar de cacahuates?

Los cacahuates tienen dos funciones: sabor y textura.

Podemos sustituirlos por nuez de la India, almendras tostadas o incluso semillas de ajonjolí.

Si necesitamos evitar los frutos secos y cacahuates por alguna alergia, unas semillas tostadas pueden proporcionar parte de ese contraste crujiente.

Preguntas frecuentes sobre las Cintas de Calabacita con Camarones

¿Necesito un espiralizador?

No. La receta original utiliza un pelador de verduras para obtener cintas largas y delgadas.

¿La calabacita se cocina?

No. En esta receta se utiliza cruda para conservar su textura fresca y crujiente.

¿Puedo comer calabacita cruda?

Sí. Debemos lavarla perfectamente y utilizar piezas frescas y firmes.

¿Puedo usar salsa de soya normal?

Sí, aunque la receta original utiliza una versión reducida en sodio. Si usamos salsa de soya regular, podemos comenzar con una cantidad ligeramente menor y ajustar al gusto.

¿Puedo preparar la receta con camarones crudos?

Sí, pero primero debemos cocinarlos completamente y dejarlos enfriar. La marinada de limón y soya no debe utilizarse como sustituto de la cocción.

¿Qué puedo utilizar en lugar de menta?

El cilantro es una alternativa interesante y combina muy bien con limón, chile, camarón y jengibre, aunque cambiará el perfil aromático del plato.

¿Cómo evito que las cintas de calabacita queden aguadas?

Debemos secar bien las calabacitas y mezclarlas con el aderezo poco antes de servir. No conviene dejarlas marinando durante horas.

¿Puedo sustituir el camarón?

Podemos utilizar pollo cocido frío, tofu o edamames, aunque estaremos creando una receta diferente.

Una comida fresca para cuando no queremos encender la estufa

Estas Cintas de Calabacita con Camarones, Jengibre y Soya funcionan precisamente porque no intentamos hacer demasiado con ellas.

Tenemos camarones, un vegetal fresco y una salsa rápida. Después añadimos dos elementos que cambian por completo la experiencia: cacahuates para aportar textura y menta para dar frescura.

Además, nos deja una técnica que podemos utilizar muchas veces más. La próxima vez que tengan calabacitas en el refrigerador, prueben cortarlas con un pelador en lugar de cocinarlas automáticamente.

A veces cambiar el corte de un ingrediente es suficiente para descubrir una forma completamente diferente de disfrutarlo.

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