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Pimienta negra, Kerala, India

Cochin, y la historia de la ruta de las especias

Por Elsie Méndez @sabormexico

Era el final de una travesía con la que soñé muchos, pero muchos años. Han pasados varios meses desde que regresé de la increíble India, y en cada artículo en el que he relatado mi viaje a Kerala, recorría de nuevo con mi mente y espíritu, estas tierras que tanto nos llaman a los que vivimos en América. Tantas historias nos unen, con conocimiento o sin el, a muchos a quienes les preguntan, tienen como uno de sus anhelos, conocer este país que tiene tanto en común con nosotros, conquistados por europeos, culturas avanzadas, y a la vez tan diferentes. Llegar a Cochin de nuevo a través de este escrito, me llena de nostalgia de saber que, nuevamente, el viaje esta por terminar, y me anima a planear una nueva visita a este puerto que llenó de aromas, sabores y colores a América y Europa, gracias a las especias.

La fusión de nuestras cocinas costaron sangre, sudor, lágrimas, guerras y muchos siglos, sin saberlo, mexicanos e indios compartimos ingredientes sin los cuales, nuestras gastronomías no serían lo que hoy son, por ejemplo la pimienta que sazona, desde nuestro mole, hasta los chiles en nogada, y durante el viaje del #Keralablogexpress recuerdo a Roxanne Bombat (The Tiny Taster) decirme: “sin el chile y el jitomate que nos dio México, la cocina hindú no sería la misma”, y fue gracias a este tema que tuve oportunidad de conocer a la persona más divertida y con quien compartí eso que me motiva todos los días, la cocina, porque desde el primer instante que Roxy y yo hablamos el día de nuestro arribo a Trivandrum, la comida se convirtió en ese lazo que nos unirá por siempre.

Redes chinas, Cochin, Kerala, India
Redes chinas, Cochin, Kerala, India

Cochin, la ciudad más grande de India sin una mayoría hindú, es un crisol de razas, donde culturas de hace miles de años aun conviven en este lugar que ha sido puerto de entrada de grandes conquistadores como los portugueses, holandeses e ingleses. Su arquitectura se entre mezcla con vestigios de edificios que aun conservan los estilos de cada uno de estos países que, por un tiempo, se establecieron aquí como una extensión de los mismos, y hoy forman parte del encanto de esta ciudad llena de colores y formas diversos. Cochin es afable, amigable y sus pobladores de mente abierta y respetuosa, cuantos han venido y seguirán llegando, unos solo de paso, otros para quedarse como sucedió en el pasado, marcando la diferencia con otros lugares del mundo, aquí todos tienen derecho a creer y pensar como mejor les parezca, por eso aquí en el sur de la India en Kerala conviven entre si, de manera armoniosa: Cristianos, Musulmanes, Budistas e Hinduistas y los pocos judíos que aún habitan esta zona.

Desde la India se enviaba al mundo desde hace cientos de miles de años, mostaza, pimienta, jengibre, cardamomo, cilantro, comino, coco, ajo, pepinos, cebollas, azúcar, sándalo, opio, hierbas medicinales, incienso, algodón, muselina, elefantes, pavos reales, leones, búfalos, entre muchas otras cosas, intercambios comerciales con los que se comenzó a llenar de sus aromas y sabores el mundo.

Quien piense que en India todos son vegetarianos se equivoca, existen testimonios de viajeros como Fa Hian, quien en sus escritos del siglo 6 DC señala que, mientras los campesinos eran vegetarianos y se alimentaban principalmente de raíces, tallos, hojas, flores y frutas, la gente adinerada consumía carne aderezada con especias, especialmente cardamomo. A esto añadían pan y arroz acompañados de leche, y ya desde aquella época utilizaban la caña de azúcar para endulzar sus platillos. Fue en este siglo que los matemáticos indios crearon los números arábigos, lo que les permitió navegar por mar abierto miles de años antes que los europeos, la diferencia con otras culturas es que ellos no eran conquistadores y solo se ocupaban de controlar sus propios reinos, especialmente, en el sur de la India.

Especias en Cochin, Kerala, India
Especias en Cochin, Kerala, India

Llegar a Cochin es encontrarse con los vestigios de todo esto que les cuento, si bien fue por muchos años un puerto muy importante y después de la independencia de los ingleses las cosas no le fueron también a esta región, desde hace varios años han reconstruido su grandeza en el puerto y de nuevo se ven las enormes embarcaciones que entran y salen de este puerto que sigue enviando sus riquezas al resto del planeta.

Cochin es sonora, vibrante, nos absorbe y abraza para, sin darnos cuenta, llevarnos hasta su corazón, o más bien, conquistar el nuestro. Arriba de un tuk tuk, o caminando por sus diferentes barrios, la ciudad nos lleva del pasado al presente en solo un abrir y cerrar de ojos, por momentos pareciera que el tiempo se hubiera detenido en una iglesia o sinagoga, para de pronto vernos de nuevo frente a la entrada de nuestro moderno y lujoso hotel, así juega Cochin, entre las antiguas redes de pescadores que los chinos dejaron como herencia a Kerala y luego estar sentados frente a un manjar de la cocina de la India con técnicas modernas y vanguardistas en uno de los restaurantes más famosos del mundo.

Si bien existen puntos de interés que no deben perder de vista, lo importante es darse el tiempo y el espacio en su agenda para disfrutarlos al máximo, aquí la prisa no debe aplicar en su agenda, solo en la de aquellos habitantes de la ciudad que así lo requiera su vida diaria, por el contrario, en la de ustedes, la calma para absorber su esencia es vital, porque cada lugar que visiten necesitará que se sienten por un momento y traten de imaginar como era en el pasado y como es que aun esta aquí presente para que lo gocen, vístanse y calcen de forma muy cómoda, y no olviden el sombrero para que el sol no los agobie.

Calles del Barrio Judio, Fort Kochi, Kerala India. Foto de Desi Traveler
Calles del Barrio Judio, Fort Kochi, Kerala India. Foto de Desi Traveler

No importa la ruta que decidan para su visita en Cochin, pero si me preguntan, la que nos sugirió Manoj Vasudevan fue la que mejor me acomodó para entender lo que ha sido la historia de esta ciudad desde lo más antiguo hasta lo más moderno. Comenzando en el Fort Kochi, nos encontraremos con esas redes que les mencionaba y que les heredaron los chinos, alineadas casi de forma perfecta, las redes chinas se ven de un lado y otro del puerto, las redes que esperan atrapar a peces, o turistas, que por ahí pasan cerca, para hipnotizarnos con el subir y bajar al ritmo del cántico de los pescadores, un bellísimo espectáculo, podría haberme quedado ahí mas tiempo, pero había que continuar con el paseo y ya habría tiempo de tomar un crucero por uno de los ramales para observarlas en el atardecer que resulta algo inolvidable.

El palacio Mattancherry fue un regalo de los portugueses al Rajá de Cochin en el siglo XVI a cambio de poder hacer comercio en la zona, y la razón por la que muchos lo conocen como el palacio holandés se debe a que un siglo después, los holandeses se apropiaron del palacio y por supuesto hicieron cambios en su interior para finalmente regresárselo al rajá tiempo después, quien también lo arreglo nuevamente. El palacio es un museo lleno de artículos históricos como muebles, armas, uniformes y trajes del rajá de Cochin, pero lo más asombroso son los murales pintados en los muros de la habitación del rey, más de 300 metros cuadrados de exquisitos grabados que cuentan las grandes epopeyas de la India, el Ramayan del principio del sacrificio de Dasaratha a la vuelta de Sita de la cautividad en Lanka y el Mahabharata, mitología y leyendas sobre los dioses hindúes especialmente de Guruvayurappan. Las pinturas datan del siglo 16 y son realmente espectaculares.

Iglesia de San Francisco, Kochi (Cochin), Kerala, India
Iglesia de San Francisco, Kochi (Cochin), Kerala, India

La Iglesia de San Francisco, construida por los portugueses en 1500, deja como testimonio el primer asentamiento que los europeos hicieron en toda India, es la más antigua también. De arquitectura simple, paso por varias remodelaciones hasta quedar como está el día de hoy. Dentro se pueden observar las tumbas de los holandeses y portugueses que aquí vivieron.

La Basílica de Santa Cruz, construida en el siglo XVI por los portugueses, que se convirtió en catedral unos cincuenta años después, es una joya arquitectónica que no deben perderse, aunque piensen que han visto muchas y hasta más bonitas, el significado que tiene a nivel histórico y cultural vale toda la pena.

Siguiendo el camino llegamos al barrio judío, mi favorito, el bullicio se hizo más fuerte pero más divertido, porque además es el anuncio de que la hora de las compras ha llegado. Ahí se encuentra la sinagoga Pardesi, que aún funciona como templo y no solo es un sitio turístico, hay que ser respetuosos y seguir las reglas de descalzarnos, cubrirnos los hombros y las piernas si son mujeres, y quitarnos el sombrero. Actualmente son muy pocos los judíos que aun viven en esta ciudad, pero sus raíces no han emigrado del todo. Y de ahí nos adentramos en las tiendas y galerías de arte que se encuentran en toda la calle, tómensela con calma, entren, observen y sigan, regresen y negocien, el regateo es fundamental y verán que saldrán con muchos recuerdos que podrán llevar de regreso a casa.

Atardecer con las redes chinas, Cochin, Kerala, India. Foto Emanuele Siracusa
Atardecer con las redes chinas, Cochin, Kerala, India. Foto Emanuele Siracusa

Existen muchos restaurantes y sitios que se van descubriendo al caminar, como el Old Harbour Hotel, tomar una clase de cocina en Nimmi Paul´s House, disfrutar de una cena exclusiva en el hotel Brunton Boatyard o deleitarse en uno de los restaurantes catalogados como uno de los mejores del mundo de cocina hindú, en el Malabar House, mientras se hospedan en el Vivanta by Taj Malabar. Cochin los sorprenderá a cada paso, eso se los puedo garantizar.

Y así me despido de Cochin, entre el tejido de las redes chinas observo un atardecer que no se parece en nada al que vieron los persas, los fenicios, los romanos, los griegos, los chinos, los portugueses, holandeses e ingleses, este es solo mío, para llevarlo por siempre, dentro de mi corazón.

About Elsie Mendez Enriquez

Yo me llamaría una “comedora profesional”, hedonista y seguidora fiel de Los Sabores de México no solo en nuestro país, también en otros rincones del mundo donde nuestra cocina tiene un espacio. Viajera y trotamundos siempre en busca de sabores, aromas y colores de otras culturas y países, como representante del educado paladar de mexicanos, y compartirlo en su blog y redes sociales con el afán de conocer mas del mundo de la gastronomía.

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2 comments

  1. Great to see this post.. it goes beyond a travel blog and helps understand the history of two great cultures, people .. and cuisines… 🙂 ( BTW I read the Google translation version 🙂 )

    • Elsie Mendez Enriquez

      My dear Prasad, Thank you so much for your comment, hope Google made a good job with the translation and transmit the real feelings about this trip and describe in my article. I miss you all so much! Hugs and Kisses from México!

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